Breve Reseña Histórica
La Congregación Hijas de San José Protectoras de la Infancia fue fundada el 29 de marzo de 1895 por Madre María Luisa Villalón, inspirada por el Espíritu Santo con la misión de proteger y acoger a los niños más vulnerables. Desde su origen, transmitió a sus hijas espirituales el mandato: “Cuiden mucho a los niños, mírenlos como hijos de Dios, sean como verdaderas madres”.
En 1896, la Congregación se estableció en Talca, dedicándose al servicio de la niñez más desprotegida. Su labor fue reconocida por la comunidad local y dio origen a la Casa de Huérfanos, que acogió a 75 niños/niñas, además de 40 lactantes. Con el tiempo, la obra se expandió hacia otras localidades de la Región del Maule, marcando la vida de miles de niños/niñas a lo largo de más de un siglo de historia.
Actualmente, la Congregación continúa su misión como institución chilena de derecho pontificio, manteniendo vigente la espiritualidad josefina que la caracteriza. Hoy, a través de las Residencia de Vida Familiar San José 1 y San José 2 acoge a lactantes y preescolares de 0 a 5 años y 11 meses en situación de vulneración de derechos, derivados por los Tribunales de Familia de la región. Velando por el interés superior de niño y ofreciendo cuidado, educación y acompañamiento en modalidad transitoria, trabajando en coordinación con redes locales y bajo estándares de calidad. En sus 130 años de servicio, la Congregación ha sido signo de esperanza y amor, entregando a los niños/ niñas la posibilidad de crecer en un ambiente protector, con la convicción de que todos son hijos de Dios y merecen una vida plena y digna.
Capacitación y Autocuidado
La Residencia de Vida Familiar Infantil San José 1 y San José 2 desarrolla instancias formativas y de autocuidado, orientadas al fortalecimiento permanente de las competencias técnicas, éticas y relacionales de los equipos de trabajo, promoviendo prácticas de intervención respetuosas, oportunas y de calidad. Estas acciones tienen como propósito resguardar el bienestar físico, emocional y psicosocial de quienes desempeñan funciones de cuidado y acompañamiento, reconociendo la relevancia de su rol en la protección integral, restitución y garantía de los derechos de niños, niñas y adolescentes.